Reseña de productos Easyjet



Como algunos de vosotros sabréis, hemos sido colaboradores de EasyJet en la campaña de 2015 para bloggers. Una de las recompensas obtenidas fue un viaje a Londres, así que decidimos hacer el pack completo “Easy” y probar todos los servicios que ofrece la compañia durante nuestra estancia; eso incluía el vuelo, el transfer al aeropuerto y el hotel. Esta reseña trata de explicar de manera objetiva los pros y las contras que hemos encontrado en los productos de la empresa.

VUELO CON EASYJET

Una compañía de vuelos low-cost ofrece un viaje de servicios low-cost, eso es evidente. Sin bebidas gratis ni una bolsita de cacahuetes. En vez de eso, precios un poco abusivos en los productos, anuncios por megafonía constantes y poca atención.



Los asientos son similares a los de un autobús. Sin embargo me resultaron confortables; están huecos por debajo, aprovechando el espacio del de delante para poner los pies, son totalmente planos y puedes subir el reposabrazos permitiendo semi estirarte (dentro de la estrechez). No pasamos un mal viaje. El mayor inconveniente es que son algo endebles y finos, así que cualquier movimiento que hagan en el asiento trasero lo notas como una patada en los riñones. 

La entrada y salida del aparato en Valencia se hace a pie hasta el edificio de la terminal, mientras que en Londres colocan un túnel de embarque en la puerta delantera. En las dos ciudades se pudo acceder al avión desde ambas puertas, lo que agiliza bastante.



Solo permiten un bulto de mano, así que si llevas un bolso o un maletín, tendrás que meterlo en la maleta. No obstante, en el viaje de ida no fue necesario reducir bultos, ya que dijeron que había demasiado equipaje de mano en cabina y a la mitad del pasaje nos facturaron forzosamente el nuestro y lo mandaron a la bodega. Lo más curioso es que al subir al avión la mitad de los portaequipajes estaban vacíos. Misterios sin resolver. Por cierto, Si quieres facturar tu maleta por propia voluntad el precio es de 52 euros cada bulto.

Este otro punto es a favor de Easyjet, puesto que sus vuelos tienen como destino el aeropuerto de Gatwick, para mi gusto más cómodo y mucho mejor comunicado que Stansted.
En conclusión: Es una compañía low-cost y hay que tenerlo en cuenta. No se vuela mal y no suele tener retrasos, pero como reza la frase “no hay que pedir peras al olmo”.

EASYBUS

Una de los mayores reclamos de este servicio es que puedes ir desde Gatwick hasta el centro de Londres por tan solo 1 libra. Pero maticemos, siempre que tengas suerte y lo encuentres con mucha antelación, ya que según más gente reserve para el mismo trayecto, más sube de precio. Tienes que reservar para una hora concreta, pero te dan 60 minutos de margen por si pierdes el transporte y poder tomar el siguiente.

El Easybus que nosotros cogimos no es un autobús en sí, es una furgoneta de 13 plazas que hace rutas desde el aeropuerto a distintos destinos con varias paradas. 

Omitid lo borrosas que están las fotos del interior.
  
Para empezar, los conductores son bastante toscos y poco amigables. Solo ayudan al principio a colocar maletas en el espacio asignado, se ve que para que el resto de pasajeros vean cómo va el tema y lo hagan ellos. Aquí seguimos con la política de “tonto el último”, parece ser que  aunque tengas tu reserva, si alguien paga en metálico y se sube en una parada anterior y no quedan más plazas, te toca esperar al siguiente.  Por suerte las dos veces que utilizamos el servicio fue en la primera parada y no tuvimos ningún problema.


Hay algunas personas que comentan que si tu autobús no aparece y el siguiente llega, no te recoge a ti, si no que suben los que tienen esa hora reservada (aunque tú ya lleves una hora de retraso), luego suben los que pagan en metálico y, si sobran plazas, puedes entrar tú. Si no tienes suerte con las plazas y no consigues otro medio de transporte, puedes perfectamente perder tu vuelo. Repetimos que en nuestro caso los "autobuses" fueron puntuales y sin problemas de overbooking, pero avisados estáis y haced la reserva para una hora prudente por si acaso.

Las paradas no están señalizadas y te tienes que guiar por un plano no demasiado preciso que te adjuntan en el billete, pero aún así, hay que tener suerte de dar con el sitio exacto y ponerte en la cola o te arriesgas a quedarte en la calle. La furgoneta que nos debía recoger en Londres para ir al aeropuerto ni si quiera tenia algún distintivo de la compañía y tampoco acertamos con el lugar de recogida, ya que estábamos esperando en la esquina siguiente. Tuvimos suerte de que más gente subiera en esa parada, ya que si llegamos a estar solo nosotros, al estar esperando en un sitio incorrecto, no sabemos si  habría parado. 

La duración del trayecto es de 90 minutos desde el centro de Londres hasta Gatwick.

Otra cuestión son las paradas. Nosotros contratamos la de Earls Court ya que el hotel de Easyjet estaba en esa zona. Sin embargo, desde la parada del bus hasta el hotel son más de 20 minutos andando. ¿No sería mejor, ya que todo es de la misma compañía, tener la bajada cerca del hotel?

En conclusión: El Easybus es una aventura aunque tenga tus billetes con antelación. Nosotros tuvimos mucha suerte pero hay gente que ha vivido una auténtica odisea, incluso el tener que ir en taxi al aeropuerto ya que perdía el avión (y eso sube más de 100 libras). No lo recomendamos a menos que consigas el precio de 1 libra y sepas que hay paradas de otras compañías de autobús (o incluso estación de tren) cerca que te puedan recoger en caso de que falle, al menos el de Londres.

EASYHOTEL

Si creías que las aventuras habían acabado estabais equivocados, que aquí llega lo mejor. Los Easyhotels son establecimientos low-cost, supuestamente baratos y confortables. Sin embargo no hubo ni de lo uno ni de lo otro. 

Nuestro hotel era el situado cerca de Earl’s Court, en Cromwell Road, una vía principal al final de la zona 1. Como siempre, tenéis que estar mentalizados que no es un hotel al uso y saber a lo que se va. Nosotros lo sabíamos pero tuvimos algunas sorpresas.




Primero empezaré con los puntos positivos, ya que acabaremos enseguida. Está en una vía principal, como antes he comentado, fácil de encontrar y muy cerca de la parada del 74, autobús que te deja en Marble Arch, al ladito de Oxford St. A unos diez minutos andando está la estación de metro más cercana (Earl’s Court o Gloucester Road, más o menos están a la misma distancia) y es zona 1, con lo cual la ubicación para ser Londres es bastante buena. 

Además, a dos minutos tienes un supermercado TESCO gigante que abre 24 horas al día de lunes a sábados y al medio día los domingos, donde puedes abastecerte de comida (ya que en el hotel no ofertan desayuno, solo tienen dos máquinas de vending en la entrada). Tiene mesitas dentro junto con una cafetería.

Llave de la habitación

Si no eres de hipermercado, hay una calle comercial muy cerca con todas las cafeterías y servicios de rigor, como Costa, Starbucks, Pret-a-manger, etc.

El edificio es una antigua casa adosada típica inglesa que ha sido adaptada como hotel. Si hubiese sido un establecimiento normal, es posible que, como mucho tuviera unas 20 habitaciones. Sin embargo, han dividido el edificio en mini parcelas exprimiéndolo hasta unas 150.

Nuestra habitación se encontraba en un cuarto piso sin ascensor. Se supone que era un segundo, sin embargo, para mi cuatro rellanos con sus respectivas habitaciones en cada uno son cuatro pisos. No se hace pesado pero no hay nada parecido a un montacargas, así que pensad en el equipaje qué vais a llevar.

Esta era la anchura total desde la habitación. La foto está tomada desde la puerta de entrada.

El cubículo es bastante diminuto. Nosotros fuimos a la aventura y reservamos una habitación sin ventana (para ver la experiencia) y del menor tamaño posible, parecía un hotel capsula. El precio fue de 45 libras por noche (unos 62€) para una habitación de 5 metros cuadrados sin ningún tipo de ventanal, con una cama de 1,35 metros ajustada al ancho de la misma y un baño-cabina minúsculo pero con todos los servicios: una ducha, taza y lavabo pequeño a la mínima expresión.  Tenéis que tener mucha confianza con la otra persona con la que vais a compartir la noche ya que es como si el baño estuviese casi encima de la cama, se escucha todo.

El baño

Si lleváis un par de maletas tened en cuenta que mientras uno se viste cerca de la cama el otro debe hacerlo en el baño ya que no hay espacio.

La cama nos resultó cómoda, quizás al estar cansados de estar trotando todo el día como potrillos por Londres, nos levantábamos sin dolores.

Una de las cosas que menos nos gustó es que el aire acondicionado (en este caso calor) lo controlan desde la recepción, por lo que es imposible graduarlo a menos que bajes para pedirles que lo suban o lo bajen. Al principio se está bien, pero mitad noche empezamos a pasar mucho calor y, al no haber ventana ni escape de aire sentimos una sensación de agobio durante buena parte de la noche.
La llave de la habitación es una tarjeta magnética. A nosotros nos dieron dos pero fallaban y había que probar varias veces hasta que abría.

A las 11 de la noche ya no hay servicio de recepción, por lo que tienes que usar una de esas tarjetas magnéticas para entrar en el edificio. Si a nosotros ya nos fallaban en la habitación no quisimos tentar a la suerte.

Luego vienen los pagos extras por todos los servicios, que enumeramos a continuación:

        El check-out es a las 10 de la mañana, tienes que desalojar la habitación antes de esa hora o de lo contrario te cobrarán una noche extra. ¡No os quedéis dormidos! Lo especifican claramente en el folleto que te dan a la entrada. Si quieres hacer el check-out un poco más tarde tienes que avisar con antelación (si no, es la noche entera lo que te tocará abonar) y te cobrarán ese “late check-out” según la demora. (cuanto más tarde de las 10 AM más caro) No preguntamos ese punto.

        Toalla extra: 1 libra. El servicio gratuito dispone de dos toallas de mano dentro de la habitación y una toalla de baño que te dan en mano cuando haces el check-in (tú te la subes) Si sois dos los alojados, a compartirla.

        Internet: Aquí hay varias opciones. Si vas a echar un vistazo rápido a internet  puedes contratar un servicio por minutos, que se cobran a razón de 10 pennys cada minuto o 1 libra cada 10 min. Si quieres tenerlo durante toda la noche en la habitación el wi-fi vale 5 libras por 24 horas de uso.

        Televisión: 5 libras por 24 horas y solo puedes ver los canales públicos ingleses.

        Secador de pelo: Si no has traído tu propio secador, te proporcionan uno abonando 10 libras, pero te reembolsan 5 al hacer el check-out. Hablando claro, te alquilan un secador por 5 libras.

        Adaptador de enchufe: 5 libras. Si no has sido previsor puedes comprar uno, es un servicio más que tienen casi todos los hoteles. Luego es tuyo para siempre.

        Limpieza de habitación: 10 libras. ¿Quieres que la señora de la limpieza entre a hacerte la cama o simplemente a pasar la escoba o llevarse la bolsa de la basura? Toca pagar, cosa que es un servicio obligatorio gratuito en todos los hoteles.

        Cambio de sábanas: 3 libras. ¿Se te han manchado las sábanas o llevas una semana entera durmiendo y ya huelen a tigretón? Pues saca el monedero.

        Toallas limpias: 1 libra cada una. Lo mismo que el punto anterior.

        Guarda maletas: 2 libras. ¿No quieres llevarte el equipaje a todas partes ya que quieres aprovechar el último día de estancia en la ciudad? Pues toca pagar 2 libras.

        Servicio de impresión de documentos: 0.20 libras por página si lo pides en la recepción o 0.50 libras si lo haces desde un ordenador que tienen en una esquinita.

Conclusión: Tienes que saber a lo que vas, pero por ese precio hay muchas mejores opciones en Londres para alojarse. Al ir en fechas navideñas, todos los hoteles de la ciudad o están ocupados o han subido infernalmente de precio, los Easyhotel parece que no varían mucho de tarifas dependiendo de la ocupación. Si es solo para dormir y estar el mínimo tiempo, puede ser una opción, pero recomendamos gastar un poquito más y estar más en el centro y algo más comodos.

Después de reseñar los tres productos estrella de la compañía, nos quedamos simplemente en volar con ellos ya que el resto carecen de calidad para el precio que cuestan. Si es que a veces, lo barato sale caro.
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About Viajando Contigo

Soy Lucía S. Donato, responsable y autora del blog. Estudié Magisterio e Historia del Arte. Soy amante de la historia, el arte y la cultura. Me encanta contar batallitas y hacer fotos a todo. Además soy aficionada a la tecnología, el cine y los videojuegos.

2 comentarios :

  1. Madre mia! bueno es saberlooo! nunca he viajado con easy jet, asi que bueno es saberlo, lo del hotel no sabía si quiera que existía xDDD
    Gracias por los consejos!

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    Respuestas
    1. El vuelo si que vale la pena, para míe s es más cómodo que Ryanair. Pero huye de los demás servicios!! xD En Londres pude ver Easygyms y ahora van a sacar Easysupermarkets :-S

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